Después de una riada, el móvil sirve para encontrar a los tuyos, pedir ayuda y averiguar qué hacer mañana. También es donde aparece ese mensaje que promete resolverlo todo: una ayuda nueva, un teléfono alternativo o una donación urgente.
El problema es que lo verdadero y lo falso llegan por la misma pantalla. A veces, incluso desde el número de una persona que conoces. Con miedo, cansancio y poca batería, comprobar algo cuesta más de lo habitual. Quien intenta engañarte puede aprovechar precisamente eso.
Un mensaje puede llegar a tiempo y seguir siendo falso. También puede parecer raro y ser auténtico.
Un logo no convierte un mensaje en oficial
Circuló una cadena que decía que el 112 había dejado de funcionar y ofrecía otro número. Emergencias de la Generalitat desmintió ese teléfono alternativo. La verificación de Maldita.es aclara algo importante: comprobó el bulo del número, no si cada llamada al 112 había sido atendida correctamente.
Un reenvío no puede acreditar por sí solo que haya cambiado un canal de emergencias. Compruébalo en las comunicaciones del servicio competente.
Conviene distinguir también dos cosas que solemos llamar «la alerta». AEMET publica avisos meteorológicos; las autoridades de Protección Civil emiten los mensajes ES-Alert dentro de sus competencias. ES-Alert utiliza difusión a los móviles de una zona y se muestra con un formato y un sonido específicos. No es un SMS ordinario que te pida instalar algo.
Una captura reenviada de una alerta tampoco demuestra que sea auténtica, actual o de tu municipio. Mira la fecha, el lugar y el canal. Si recibes una instrucción oficial de protección, como evacuar o evitar desplazamientos, sigue sus indicaciones. Aquí actuar deprisa puede ser necesario; la precaución se dirige a las peticiones de dinero, contraseñas o descargas que se cuelan alrededor.
Un documento con membrete de la Generalitat prometía entre 10.000 y 100.000 euros a afectados por la DANA de 2024 y anunciaba una solicitud exclusivamente por WhatsApp. La Generalitat afirmó que el comunicado era falso y que no tramitaba esas ayudas por esa vía. Es un aviso documentado; no demuestra por sí solo cuántas personas pagaron o entregaron datos.
El importe llamativo y el membrete no bastan. Busca la ayuda concreta en la sede y comprueba quién la gestiona y cómo se presenta.
Las ayudas sí pueden difundirse por redes y puedes recibir avisos legítimos por correo o SMS. Recibir un mensaje no lo vuelve falso; recibirlo tampoco lo autentica. Entra por tu cuenta en la web del organismo, en lugar de comenzar por el enlace inesperado. Para Adam, comprueba las condiciones de su propia convocatoria: un documento de 2024 puede ser real y no servir para tu caso.
Comprobar antes de donar también es ayudar
El 8 de noviembre de 2024, Red.es suspendió cautelarmente una web de donaciones tras una denuncia policial por indicios de fraude. Pedía aportaciones en bitcoin para ayudar a los damnificados. La actuación está documentada por el Ministerio para la Transformación Digital. Una suspensión cautelar es una medida dentro de una investigación, no una sentencia.
Hay otras peticiones que llegan desde cuentas de mensajería robadas. Ver el nombre de un amigo no garantiza quién escribe en ese momento. Si te pide una transferencia inesperada, llámalo por un número que ya conozcas y confirma con él lo que ocurre.
También conviene precisar el aviso sobre los chalecos: Cruz Roja puede realizar campañas legítimas de captación de socios puerta a puerta. Suplantar a la organización para recoger efectivo es otra cosa. Si dudas, no entregues dinero ni documentación y consulta la campaña directamente con la entidad. Ni el uniforme acredita por sí solo una visita, ni una visita prueba una estafa.
Un correo de Interior que informaba de una cuenta del Tesoro para donaciones se difundió como si fuera un timo. Maldita.es consultó al Ministerio y confirmó que era auténtico. La medida estaba contemplada en el RDL 7/2024.
Comprobar sirve para detectar engaños y para no desacreditar iniciativas reales.
Una pausa donde sí puedes hacerla
- Comprueba quién habla. Busca el teléfono o la sede del organismo por una vía conocida. No uses solo los datos del mensaje que estás intentando verificar.
- No compartas códigos de acceso o autorización. Si alguien te pide el código de tu cuenta de mensajería, puede estar intentando entrar en ella.
- Evita instalar aplicaciones desde enlaces inesperados. Comprueba el editor y utiliza los canales oficiales de distribución.
- Dona por un canal verificado. Identifica la entidad, el destino y las condiciones. Una foto conmovedora no acredita el recorrido del dinero.
- Guarda la evidencia. Mensaje, dirección web, justificante y datos del pago pueden ser útiles si necesitas comunicar un intento de fraude.
- Si ya actuaste, explica exactamente qué hiciste. Abrir una web, instalar una aplicación, entregar claves y enviar dinero son situaciones distintas. El 017 de INCIBE puede orientarte. Si hay un pago o datos bancarios comprometidos, contacta cuanto antes con tu banco por su canal habitual.
No hace falta reenviar todo para proteger a los demás. A veces ayudas más comprobando una sola cosa y compartiendo el enlace que la explica, con fecha y contexto.
En TeLaCuelan, desconfiar con criterio también significa reconocer cuándo un mensaje todavía no está verificado. Sin convertir una duda en un bulo nuevo.
Que el mensaje corra no obliga a que tú corras detrás.